Retro Gaming, la importancia de volver y otras desventuras.
Hace poco más de un año que dedique parte de mi tiempo a recuperar consolas viejas, que alguna vez supe tener. El motivo es simple: más allá de la nostalgia, esa época me dejó una gran cantidad de juegos que no pude terminar, por una mezcla loca entre dificultad y que no me daba la cabeza para otra cosa que no sea tocarme y llorar. Por eso es bueno volver y despertar a un mundo que ya conocías, pero que resulta nuevo, por ponerlo de otra manera (si releyeron un libro después de mucho tiempo esa es la sensación que estoy describiendo). En el proceso de conseguir esas preciadas reliquias de tiempos mejores, conocí gente que está muy del orto, a saber: El nene Caigo en una casa de Barracas. Toco el timbre y me atiende un viejo que dice "Ah, ¿de mercado libre? Ahí le aviso al nene". Sale un tipo pelado de 45 años, en pantuflas, joguineta, cara de amante de niños y banda de pajas encima. En shock repetí "This is 'el nene', behold the nene" en mi cabez...