Retro Gaming, la importancia de volver y otras desventuras.
Hace poco más de un año que
dedique parte de mi tiempo a recuperar consolas viejas, que alguna vez supe
tener. El motivo es simple: más allá de la nostalgia, esa época
me dejó una gran cantidad de juegos que no pude terminar, por una mezcla
loca entre dificultad y que no me daba la cabeza para otra cosa que no sea
tocarme y llorar.
Por eso es bueno volver y
despertar a un mundo que ya conocías, pero que resulta nuevo, por
ponerlo de otra manera (si releyeron un libro después de mucho tiempo esa es la
sensación que estoy describiendo).
En el proceso de conseguir esas
preciadas reliquias de tiempos mejores, conocí gente que está muy del orto, a
saber:
El nene
Caigo en una casa de Barracas.
Toco el timbre y me atiende un viejo que dice "Ah, ¿de mercado libre? Ahí
le aviso al nene". Sale un tipo pelado de 45 años, en pantuflas,
joguineta, cara de amante de niños y banda de pajas encima. En shock
repetí "This is 'el nene', behold the nene" en mi cabeza hasta que
caí en un vortex de pensamiento que me condujo a la inconsciencia.
Desperté en un colectivo rumbo a mi casa, con la boca seca y un NBA JAM en la
mano. Estaba lidiando con poderes que escapaban a
mi comprensión.
El nene enterándose que se cortó Internet.
La mexicana
Apareció mientras compraba unos
juegos de Famicom. Detrás mio sentí una voz con
tonada foránea que, por algún motivo, me hablaba sobre la Sega Pluto y
Neptune. Me di vuelta y lo primero con note es que la naturaleza se había
ensañado con la mina al punto de que con verla te recuerde a todo lo que está
mal en la vida. Antes de que mi cara demuestre el horror que procesaba por
dentro, grité algo que ni yo entendí y revolee unos cartuchos en su
cara que me permitieron huir del lugar a paso de murga.
"Hola
cuate, vengo a contarle sobre como Sega y los frijoles salvaron mi vida"
Falopin
A este le compre un Family.
Falopin no podía hablar sin volver para atrás dos o tres
letras para enganchar de nuevo, después de que le entrara el cambio. Tiene
un "negocio" tapado con cortinas y adentro cuadros locos, muñecos y remeras
de fútbol del año del ogete, consolas y juegos en gabinetes de vidrio. Cuando
le pregunté si le gustaba el gamin, su respuesta dejó un daño permanente en mi
cerebro: "Estoy en esto por los robots" mientras sacaba un robot de
lata. El poder de sus palabras me tiraron fuera de las cortinas donde me
esperaba Mazinger para llevarme a un lugar seguro en las montañas. Lejos, bien
lejos de ahí.
"Estoy en esto por las tetas-misil"
En otro algún otro momento les contaré otras cosa sobre mis desventuras en el ámbito del reto gaming. El destino seguramente me deparará más encuentros con estas "personas" salidas de un universo lovecraftiano. También pienso tirar reviews de los juegos que voy pasando con numeritos, screenshots y tetas, porque tengo todo el marketin.
En palabras de Richard Ramirez,
nos vemos en Disney.



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