CM Top 10
Escribo esto porque mi tranza podría estar en la costa, o no, y porque siempre me gustaron los "Top 10": top
diez de cetáceos, top diez de tejidos macramé, top diez de todo.
Este es mi Top 10 de videojuegos favoritos,
que no es flexible a "un tema de gustos". Flexible mi garcha que
la tengo torcida. Los juegos que pongo son los mejores. Rudo.
10. Alone In the Dark 3
Un juego del ogete. Por un lado,
cowboys-fantasmas locos tratando de llenarte de agujeros y, por el otro,
a Emily Hartwood (que si la mandabas a espiar movía la rama y hacía
sonar una corneta de aire), Slaughter Gulch era claramente una cagada
y tenías que irte de ahí a los gomazos. Todo esto con una historia y gameplay
simples, pero bien llevados.
Poner el 3 es más nostalgia que otra cosa; podría
haber puesto cualquiera de los otros dos de la saga, que dio lugar a uno de mis
géneros favoritos: bukakke kawaii.
9. Shadow Of The Colossus
Si te
cuento sobre SOTC y te digo que solo tenés un caballo, una espada, arco y
flechas, y el objetivo es recorrer largas distancias vacías, fajar a un
par de gigantes para revivir a la doncella Mono y que NO HAY otros
enemigos, lo primero que se te viene a la mente es denso, repetitivo y la
formación de Ferro del 94. Pero nada más alejado de lo que realmente SOTC te
da. Hay algo mágico en cabalgar sobre la nada, descubrir y escalar los colosos
para darles la estocada final mientras de fondo te suena una musiquita que te
hace sentir como Nicolas Cage en este gif. Ole puto, este gif. Gol.
8. Tekken 3
Empezando a notar mi (hasta ahora desconocida)
fijación por el número 3, que si lo miras con ganas es un culo, y dejando de
lado que hacer un ortega es la estrella que más brilla en el cielo de coger, el
Tekken 3 es un JUE-GA-ZO. Mi fuerte nunca fueron los fighters hasta que lo
conocí, le saque todos los truquitos y salí campeón.
Las historias de los personajes eran tan
"frescas" que te cagabas a trompadas usando a cada uno con tal de ver
la cutscene final y para desbloquear nuevos PJ que hacían el deleite
de cualquier párvulo. Divertido para jugar 2P, mi elección eran Law y su patada
ascendente que usaba como exploit. Como extra tenía un modo Beat 'em up poco pulido,
pero interesante por lo difícil y, con el gancho de que pasarlo
significaba sacar más PJS, terminabas pasando horas adelante de la tele con una
remera de Japón puesta y llorando mientras balbuceabas "amo
al gran hermano". Juegan.
7. Diablo II
No tenía intenciones de poner algo de Blizzard
porque me cae gordo, pero tampoco tenía intenciones de escribir de nuevo en un
blog y acá estoy.
Cuando instalé el Diablo II para ver que onda,
ese tanteo se transformó en horas de sudor, lagrimas y pajas (porque en
esa época no podía hacer nada sin mecharle una tocona).
Fue uno de los primeros juegos en pegarme en la
cara, hacerme su puta y matar mi precioso tiempo que gastaba en... otros juegos
y mirar tetas. Era un tema de levelear mi Necromancer y loot, con el MO
de quest, una quest más, tocarle el culo a Deckard Cain, un cofre
más, armadura nueva, otra tumba más y la concha de mi madre son las 5 AM a las
7 entro a la escuela.
Todo bajo el punch de hacerte creer que eras
el único que tenía la chota de adamantio para enfrentarte a las
fuerzas del mal cuando en realidad eras el mulo del pueblo mientras ellos
festejaban todas las noches tomando cerveza con maná, saltando en rondas,
cantando canciones de Opeth y ofreciendo vírgenes a Diablo, en el
plot twist más horrible y barato en la historia de los videojuegos.
El bonus rack se lo lleva Duriel, que daño
psicológicamente a más personas que los realitys de MTV. 10/10 would do it
again.
6. Bare Knuckle 3
Este me toca la fibra, me susurra "I'm the
Scatman" al oído. Bare Knuckle III, conocido por la gilada como Streets
Of Rage, es por LEJOS el mejor Beat 'em up que jugué y, tenía las
pelotas tan grandes que es el mejor Beat 'em up en una consola como SEGA
Genesis/Megadrive, que se quedaba atrás en términos técnicos
en comparación con SNES y obviamente los Arcade.
Tenías todo lo que podes pedir en un
juego así (y por todo entiéndase: Ninjas, palas mecánicas, robots y putos).
El día en que se juntaron Noriyoshi Ohba y Ayano
Koshiro, nube de opio de por medio y sol naciente de fondo
(porque así me imagino Japón TODOS LOS DÍAS), entendieron
lo que tenían que hacer en un género que no te permite innovar mucho,
y le metieron una buena variedad de enemigos con personalidad definida, lo
suficiente como para putear al televisor de manera inconsciente, sin
darnos cuenta de que lo que estaba mal no era el juego sino nuestras
vidas, que fuera de él eran una mierda.
El 16-bit art merece un apartado que no se lo voy
a dar, pero para tirarles una idea te daba ganas de vestirte de cowboy e
invitar al creador a pasar unos días en una montaña.
El stage que siempre recuerdo es este, porque me sentía ahí, en el "club",
bailando la música falopa y golpeando mujeres. El sueño de todo
pre-adolescente gordo y ñoño.
5. Super Contra
Si te criaste a fines de los 80's, principio de los 90's y no sos trolo tus aspiraciones eran convertirte en Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone o una fusión loca de ambos: Arnester Stanegger. Y eso era Contra, una especie de homenaje a todas las películas y heroes de acción de la época. Tirar balas hasta que se te acalambren los dedos, bajar ejércitos enteros, tanques, helicópteros, maquinas locas y aliens eran parte de menú cambiando la perspectiva de los niveles para no caer en la monotonía. El recuerdo en este se va para la Spread Gun, la "araña-mecha" y el jefe gigeriano del último nivel. Clásico, como su Konami code.
4. Castlevania: Symphony Of The Night
Mi
amigo El Planta una vez me dijo: "Si Vlad Tepes resucitara y viera la
cantidad de guita que hicieron con su leyenda los empalaría a todos
por el orto y después se pondría a jugar al Symphony Of The Night"
El Planta sabía y era redundante, en parte porque era dueño de un videoclub y
estaba en la pomada; por otro lado, tener ese apodo te hace conocedor de
misterios que escapan a la comprensión de cualquier individuo ordinario.
La saga
de Castlevania es extensa Cada tanto, con la misma regularidad con la que
me aumentan el sueldo, pegan uno bueno. Pero este es especial: es el que
desborda, tira el centro y va a cabecear; te hace saber que el futuro va a ser
una mierda porque nada va a ser igual después de él </3.
Desde
Alucard (si, es Drácula al revés) pasando por
la intensidad que te transmite el mejor OST que escuché en mi vida puesto en un
videojuego, hasta las peleas con los jefes, los elementos rpg y los misterios
del castillo, TODO es un constante recordatorio de que no estás ante un juego
más, y que se supera con cada puerta que abrís.
El
mejor Castlevania hasta la fecha, el que todos quieren imitar pero no
pueden. El que van a tener dejar atrás y reinventarse.
3. Monster Hunter 3rd
Perdí
la capacidad de sorprenderme con todo lo relacionado a la vida y a el mundo del
gamin antes del 2000, pero hace algo más de un año que Monster Hunter me
voló el bisoñé y me enseño que no todo está perdido, que se puede salir de las
drogas y vender facturas en el bondi.
Hay
miles de motivos por los que pasó esto, y digo miles porque los de Capcom
venían sacando pijas, pero pusieron atención hasta en el
más mínimo de los detalles.
Entre
todo ese arco iris de magia que nos ofrece MH, lo que más se
destacan son los monstruos, cada uno con su personalidad, su daño
elemental, su forma de decirte que vas a tener que transpirar más que Houston en "Houston 500"
para quedarte con un pedazo de ellos y hacerte esa armadura que te va a
convertir en la chica más popular de la clase.
Destaco
la manera de hacerte sufrir que solo los japoneses saben lograr, a modo de
venganza digital contra el mundo occidental por tener la garcha corta.
Después de
tantos años de evolución todavía encontramos placer en "cazar y
conquistar a la bestia" hay libros al respecto y todos ellos deberían
incluir entre sus párrafos a este juego del carajo.
2. Metal Gear Solid
Alcanzó
con que mis manos gordas de púber, llenas de pelos y angustia existencial,
pusieran el disco del Metal Gear Solid en la PSX para que las cosas
cambiaran para siempre. Hideo Kojima,
reconocido gótico japonés-capomagia, había encontrado la
consola, el momento, el equipo y oro nazi para contarnos, de la manera en la
que él quería hacerlo, una historia con raíz nipona, pero con
destellos de película de acción yankee a la vez de dejarnos un juego
que le pinto la cara a todo el mundo del gamin y sentó las bases de como se
tienen que mezclar perfectamente historia+gameplay.
Las imágenes que se me
vienen a la cabeza cuando revuelvo entre los recuerdos de mi
relación carnal con Metal Gear es a Sniper Wolf y tomar píldoras para no
resfriarte, las útiles Chaff Granades, cambiar el gamepad de puerto para
ganarle a Psycho Mantis, la pelea con Liquid Snake arriba del Metal Gear Rex e
ir crawleando en los conductos de aire para ver a Meryl en pelotas.
Tactical Espionage Action, all hail Hideo Kojima.
1. Alien: Colonial Marines
NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE NOPE
1. Mass Effect 2
Reflexioné mucho antes de elegir el primer puesto porque es cosa
seria... 45 segundos después de intentar esconder el puntero del
mouse fuera del borde izquierdo del monitor y mirar la cara de retrasada que le
pusieron a Miranda en el cover, decidí que soy un sci-fi fag y que como el
efecto de la masa dos es lo más grande del heavy nacional, tiene merecido el
primer lugar.
Con EA como publisher, también conocidos como los hijos
de puta que fueron premiados dos años consecutivos como
la "peor compañía de Norteamérica", pero con BioWare en el
desarrollo, salió esta joya, que nos permite recorrer un universo ficticio como capitán
de una nave llena de aliens locos, que se van sumando a nuestra causa a lo
largo del viaje; tomar decisiones (volarle la cara a un compañero o eliminar
toda una raza alienigena), alterando nuestro progreso en la saga gracias a el
"save" transferible entre las secuelas. Todo eso y coger. Podemos
coger. Mi garche fue Jack haciendo honor a mi personalidad full renegade y a que me
gustan las locas de mierda.
Más allá de darle de comer al ganso, Mass Effect 2 es
un juego que nadie debería pasar por alto, sobre todo los que
tienen cierta ética, moral y les preocupa las consecuencias de sus
acciones, ya que les va a plantear muchos momentos interesantes.
A pesar de que yo no soy nada de eso, lo disfruté igual.
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